Tartan Gallaecia - El Tartan Oficial de Galicia
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Kilt Gallaecia - El Tartan Oficial Gallego
Historia del Kilt en el Atlántico y en Galicia

Esta página es sobre el Kilt, prenda de moda masculina. Si estás buscando información sobre el tartan o diseño textil en forma de cuadros, visita la página Historia del Tartan.

Esta página contiene las siguientes secciones informativas:

+ Qué es el Kilt?
+ Fue el kilt inventado en la Gallaecia?
+ Prenda tradicional de moda masculina en el Atlántico
+ Nuevos tiempos, nuevas modas: la llegada del pantalón
+ Revivalismo del kilt en la Escocia post-jacobista
+ Revivalismo del kilt en el Atlántico celta



Qué es el kilt?

El Kilt es el nombre de un tipo de falda masculina confeccionada con un diseño en tartan, que fue popularizada durante el Resurgimiento del siglo XIX en Escocia. Desde finales del siglo XX, el kilt empezó también a ser adoptado progresivamente en el resto de los Países Celtas como una señal de la moderna identidad celta y de revivalismo histórico en ciertos contextos folclóricos.

Aunque el kilt es comunmente asociado sólo a Escocia, donde esta prenda es el traje nacional desde hace dos siglos, lo cierto es que la falda masculina no es únicamente escocesa sino que es parte de una más extensa moda europea.

Las faldas masculinas fueron la moda común en la mayor parte de la historia textil atlántica, incluida Galicia, durante más de un milenio. De hecho, los pantalones que todos vestimos por norma en la moda masculina de hoy en día, sólo se convirtieron en una prenda de uso regular en Europa desde el siglo XVI.




Fue el kilt inventado en la Gallaecia?

Algunos autores irlandeses sostienen que la falda masculina con diseños en tartan originó de hecho en Irlanda, y que desde allí fue introducida en Escocia cuando los gaélicos de la treba escota se asentaron en el oeste de Caledonia a partir de los siglos V y VI d.C.

Ese supuesto antecesor del kilt se llama Léine en gaélico irlandés y era una especie de larga camisa o túnica de lino que llegaba hasta las rodillas. Los historiadores escoceses no comparten la tésis de sus primos irlandeses, y responden que el verdadero antecesor del kilt era el Plaid, una especie de manta o capa con diseños en tartan, ajustada al cuerpo con un cinturón, que después evolucionó en la forma moderna del kilt.

Los escoceses tienen su parte de razón en que el inmediato antecesor del kilt o falda con tartan fue una evolución del Plaid vestido en las Highlands, y los irlandeses pueden tener su parte de razón en que ellos ya vestían antes que los escoceses una prenda en tartan que llegaba en forma de falda hasta las rodillas. Pero si se trata de afirmar quiénes fueron los primeiros en el Atlántico europeo en vestir antiguos kilts (falda masculina con tartan), entonces los gallegos pueden presumir de haber sido los primeros...

Príncipe Galaico de Lezenho, en la Gallaecia meridional, siglo III a.C. Reproducción de André Pena - www.andrepena.org

Rey o "Princeps" galaico de Lezenho, parroquia de Campos, en la Gallaecia meridional. Estatua del siglo III a.C, reproducción en colores por André Pena - www.AndrePena.org
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Vestimenta y armas de un guerrero celtogalaico del siglo III a.C.
Vestimenta y armas de un guerrero celtogalaico del siglo III a.C.

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En una fecha de alrededor del siglo III a.C, mucho antes de la invasión romana, se conservan en el sur de la antigua Gallaecia una serie de estatuas funerarias que representan a reyes de treba o princeps galaicos, vestidos a la moda de la época. Estos reyes locales, retratados en indumentaria militar, como tantos otros reyes y condes de la Edad Media, visten con una falda masculina sobre la cual hay un esculpido geométrico en cuadros, es decir, una ornamentación en tartan.

En estas grandes estatuas graníticas de chieftains galaicos se puede apreciar claramente una vestimenta de dos prendas separadas: una camisa ornamentada con motivos circulares, y una falda masculina decorada en lineas geométricas cuadradas, es decir, en tartan.

La fecha de estas estatuas galaicas con falda en tartan es anterior en más de cinco siglos a las primeiras noticias del Léine irlandés, y anterior en casi dos milenios a la creación moderna del kilt escocés. Por encima, el folclore histórico irlandés asegura que el pueblo gaélico es descendiente de las migraciones de los hijos de Breogán, rey de Brigantia en el noroeste de la Gallaecia, que desde Irlanda se asentaron después también en Escocia.

Los gallegos son gente prudente a la que no le gusta presumir, pero a lo mejor ya va siendo hora de que levanten la voz y digan claramente que la primera representación que existe de un hombre vistiendo en kilt (falda masculina decorada con tartan), no es ni gaélico-escocesa ni gaélico-irlandesa. Es galaica de la Gallaecia.




Prenda tradicional de moda masculina en el Atlántico

Príncipe Galaico del Castro de San Julião, por André Pena - www.andrepena.org
Príncipe Galaico del Castro de San Julião, siglo.III a.C. Reproducción en colores por André Pena.
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Túnica y Léine en la Cross of the Scriptures en Clonmacnois, Irlanda
Túnica y Léine en el monasterio de Clonmacnois, Irlanda
, siglo VI.
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La falda masculina fue una prenda común de moda masculina en el Atlántico hace por lo menos dos milenios. Era costumbre fabricar estas prendas en varios colores y decoraciones, por ejemplo en tartan, con la finalidad de mostrar la alta categoría social de su propietario.

Los primeros testimonios de una prenda que podemos calificar como un kilt primitivo -es decir, una falda decorada en tartan- se encuentran en castros del sur de la Gallaecia, como parte de monumentos funerarios de príncipes de treba de fechas sobre el siglo III a.C.

Estela funeraria del periodo de la ocupación romana, con símbolo solar (cruz celta) y hombre vestido con falda.
Estela funeraria galaica del periodo de la ocupación romana, con símbolo solar (cruz celta) y hombre vestido con falda, expuesta en el Museo Quiñones de Vigo.
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Con la posterior expansión del Imperio Romano se introducieron modas mediterráneas, y las aristocracias locales de la Britannia y Gallaecia empezaron a adoptar progresivamente el nuevo estilo de vestir de moda en el resto de Europa: la sobria túnica grecolatina.

Al mismo tiempo, se supone que la población no-aristócrata y no-docta continuó utilizando el mismo tipo tradicional de prenda rural, posiblemente una combinación de falda y mantón.

La túnica llegó también a las clases altas de Irlanda -aunque esta isla nunca fue parte del Imperio Romano- por la vía de su comercio con las tierras vecinas de Britannia y Gallaecia. Una adaptación de la túnica pudo haber resultado en el Léine irlandés, una especie de larga camisa de lino que llegaba hasta las rodillas.

Desde Irlanda, esta túnica-camisa fue llevada a Caledonia con la migración de la treba gaélica escota en los siglos V y VI.

Como con cualquier prenda, la túnica grecolatina también acabó pasando de moda. A lo largo de la Edad Media se fueron produciendo por Europa unos modelos más desarrollados en tipología y colores, en los que la falda siguió siendo una prenda común de moda masculina.

Existen interpretaciones de referencias hechas sobre las Brehon Laws, las leyes medievales gaélicas, donde el Léine estaría decorado en lineas o diseños geométricos con el fin de ostentación del rango social de su propietario, de la misma manera que aquellas estatuas de príncipes galaicos decoradas ricamente en tartan. Algunos autores interpretan estas referencias como una alusión a léines hechos en tartan, y por tanto una moda predecesora que después fue exportada a Escocia y allí se convirtió más tarde en el moderno kilt.

Los autores escoceses mantienen que la moda más común en la Escocia medieval era el Plaid, una especie de mantón, que igual que el Léine también llegaba hasta las rodillas como si fuera una falda.

Imagen de un banquete irlandés del año 1581, donde la camisa-falda o Léine es aún el elemento de la moda masculina
Imagen de un banquete irlandés de 1581, onde la camisa-falda es aún parte de a moda masculina.
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Hombre de la villa de Tui y gaitero con falda, Gravado de representación de una voda gallega del siglo XVIII
Imagen de una voda glalega del siglo XVIII en Tui, donde la falda aún era moda masculina.
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Las dos partes pueden tener razón. En toda la Europa atlántica medieval, eran las clases aristócratas y educadas las que consumían moda y las que vestían en una variedad de faldas, medias, camisas largas, o túnicas cortas similares al Léine. En contraste, el pueblo común se vestía a la moda nativa, que posiblemente siguiese siendo una simple combinación rústica de falda y mantón similar al Plaid.

Con el principio de la Edad Moderna en el siglo XVI, la era de las exploraciones coloniales y del comercio marítimo con Asia generó un rápido desarrollo económico y una aceleración en los ciclos de moda en Europa. A partir del siglo XVI empezó a introducirse el pantalón como prenda exclusiva para hombres, que con el paso del tiempo acabó por desplazar completamente a la falda masculina.




Nuevos tiempos, nuevas modas: se impone el pantalón

En los siglos medievales empezaron a aparecer unas prendas ligeras que podríamos calificar como Medias, para uso exterior en combinación con las faldas o túnicas cortas. Una variante de esta prenda era utilizada particularmente para montar a caballo.
Nueva moda del pantalón en la Francia de finales del siglo XVIII
Nueva moda del pantalón en la Francia del siglo XVIII
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Los pantalones, en una confección exterior tal como más o menos los utilizamos hoy, es una prenda moderna que sólo fue introducida en la moda de la Europa occidental a partir del siglo XVI.

Antiguo traje rural gallego del siglo XVIII en Betanzos, con falda masculina, antes de la introducción del pantalón
Antiguo traje rural gallego del siglo XVIII en Betanzos, con falda masculina, antes de la introducción del pantalón
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A partir de ahí, el pantalón se fue convirtiendo en la prenda estándar de moda masculina europea, y la falda quedó relegada a una prenda utilizada sólo en la moda para mujer.

El actual traje nacional gallego para hombre, de pantalón y chaqueta corta, fue introducido muy recientemente en Galicia en los alrededores del nuevo poblamiento militar de Ferrol, a finales del siglo XVIII.

Constan ejemplos, como los gravados del siglo XVIII del Campesino de Betanzos o la Voda Gallega de Tui, que muestran que en la moda popular masculina de la Galicia del siglo XVIII-XIX todavía se vestía falda, a pesar de ir introduciéndose progresivamente la nueva moda del pantalón.

Se piensa que a palabra Pantalon tiene su origen en los dialectos italianos, mientras que su equivalente en la lengua inglesa Trousers, es un préstamo del gaélico Triubhas o Truis, que significa aproximadamente "calzones ajustados".




Revivalismo del kilt en la Escocia post-jacobista

En el año 1746 el ejército Jacobite (partidarios de la casa real de los Santiago o James de Escocia) fue derrotado por las tropas británicas en la Batalla de Culloden. Entre las medidas de la posterior represión, el gobierno británico prohibió a los escoceses vestir ropa en tartan bajo pena de prisión o exilio, pues aquel era el modo en el que vestían muchos de aquellos hidalgos rurales que habían luchado en el bando de los jacobistas.

Durante los 36 años que duró la censura de vestir ropa en tartan, se introducieron rápidamente las nuevas modas comunes en Inglaterra y en el resto de Europa, incluído el uso del pantalón en vez del Plaid o mantón hasta entonces vigente en Escocia.

Cuando la prohibición de vestir el tartan en Escocia fue abolida en el año 1782, toda una generación de escoceses había crecido vistiendo una moda diferente de la de sus abuelos.

En un acto de tardía rebeldía a la censura del modo de vestir rural escocés, un grupo de precursores empezaron a promocionar el tartan como el símbolo de una nostalgia romántica por el Jacobitismo.

El Regimiento escocés Black Watch, luchando en Kilt en la Batalla de Coruña, Galicia, en el año 1808
El Regimiento Black Watch, luchando en Kilt en el bando galaico-británico en la Batalla de Coruña, Galicia, año 1808
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El primero éxito de estos románticos escocesistas llegó a finales del siglo XVIII, cuando el kilt o falda decorada en tartan empezó a ser adoptado como uniforme por los diferentes regimientos militares escoceses al servicio de la Corona británica.

Uno de los primeros países europeos en ver el kilt como nuevo uniforme militar escocés fue el Reino de Galicia, donde el Regimiento de los Black Watch luchó como parte de la alianza galaico-británica contra los franceses en la Batalla de Coruña en el año 1808.

Pero quien realmente conseguió establecer el kilt como moderno traje nacional escocés fue el célebre escritor y poeta del Romanticismo escocés, Sir Walter Scott.

Aprovechando la visita de Estado del Rey George IV a Escocia en 1822, el maquiavélico Sir Walter Scott convenció al monarca de "vestir con la ropa de los antiguos Galos" asegurándole que así ganaría el respeto de los hidalgos de las Highlands, que anteriormente habían apoyado el bando Jacobista. Aunque ya nadie en Escocia vestía la falda masculina desde hacía un siglo, Sir Scott, a cargo de organizar la visita real, produció rápidamente un manual de instrucciones de cómo vestir "la ropa antigua de las Highlands" y comunicó a todos los invitados de la sociedad escocesa que para asistir a la recepción Real se requería vestir en kilt.
Traje escocés moderno, incorporando elementos de la moda europea del siglo XX como la corbata y la chaqueta
Traje escocés moderno, incorporando elementos de la moda europea del siglo XX como corbata y chaqueta.
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Rápidamente, toda la nobleza escocesa, urbana y rural, empezó una carrera desesperada para encontrar sastres que pudiesen hacer las nuevas prendas a tiempo para poder acudir a la recepción Real, de acuerdo con las especificaciones hechas por Sir Walter Scott.

El evento fue todo un éxito, y a partir de aquí el kilt se convertió en una moda típicamente escocesa para eventos ceremoniales y folclóricos.

Los detalles, confección, y complementos vestidos con el kilt fueron evolucionando durante las siguientes décadas hasta tiempos recientes, adaptándose a los cambios que hubo en la moda europea del siglo pasado.

Fue así como el escocesismo no sólo logró recuperar una moda antigua y rural que se había perdido, sino que además logró elevarla hasta el rango de traje nacional de su país.




Revivalismo del kilt en el Atlántico celta

En el espacio cultural atlántico siempre hubo intercambios desde tiempos muy antiguos, y estos intercambios continúan dándose hoy en día bajo diversas formas.

Desde que a falda con tartan o kilt se recuperó como traje nacional de Escocia, esta vestimenta fue progresivamente despertando el interés de otros primos celtas modernos en Irlanda, Gales, Galicia, Bretaña y Cornualles.

Irish National tartan Irish National tartan

Galicia National tartan Galicia National tartan

Cornish National tartan
Cornish National tartan

Brittany National tartan
Brittany National tartan

Welsh National tartan
Welsh National tartan
Irlanda mantuvo siempre unas relaciones muy estrechas con sus vecinos escoceses. Esto llevó a que el kilt y el tartan fuesen importandos con naturalidad como un elemento complementario más del folclore irlandés moderno. Aunque obviamente con mucha menor intensidad que en Escocia, donde cada familia o clan tiene su propio tartan, en Irlanda es posible ver individuos y grupos de gaitas vistiendo en tartan y en kilt en algunos eventos folclóricos. El tartan preferido para representar a Irlanda en kilt es el Irish National tartan, que sobre un fondo verde -el color nacional irlandés- tiene hilos blancos, verde-oscuros y naranjas, igual que los colores de la bandera del Éire.

Siguiendo el ejemplo de irlandeses, los entusiastas de la identidad nacional galesa adoptaron un tartan nacional galés para identificar al País de Gales en kilt. El Welsh National tartan lleva una combinación simple de lineas verdes y rojas sobre un fondo verde, representando los colores de la bandera nacional galesa.

[Pulsar para ver el video]  - Reportaje sobre el Kilt Gallaecia emitido en la Televisión de Galicia
[Ver video] Reportaje sobre el Kilt Gallaecia emitido en la Televisión de Galicia
Gallegos, bretones y cornualleses fueron los siguientes en ir acogiendo la noción del kilt o falda celta como prenda que representa un ideal de hermandad cultural entre los finisterres celtas del Atlántico.

Cornualleses y bretones tienen los tartanes Cornish National y Brittany National para representar a sus respectivos países en kilt. El Cornish National tartan incluye los colores negro y blanco de la bandera nacional sobre un amarillo que representa el linaje de los reyes cornualleses. El Brittany National tiene una laboriosa combinación de hilos cuyos colores representan el blanco de la bandera, el verde del país y el azul del Atlántico.

De manera similar a los anteriores, el Galicia National tartan o Tartan Gallaecia es el tartan oficial gallego para representar al país en kilt. El tartan está basado en el color azul, el color nacional de Galicia, con una gama de azul marino representando al Atlántico y un azul cobalto simbolizando el cielo y el color histórico del Reino. Sobre el fondo azul discurren hilos en color de plata, inspirados en el blanco de la resaca del Atlántico del oeste, las nieves de las sierras gallegas del este, y los mil ríos que recorren su territorio, además de estar este color presente en la bandera moderna y en la histórica del Reino de Galicia.

Guerreros galaicos con kilt en la Festa Castrexa de Xunqueira de Ambía Guerreros galaicos con kilt en la Festa Castrexa de Xunqueira de Ambía

Grupo de amigos con kilt en el San Pipote de Bardaos
Grupo de amigos con kilt en el San Pipote de Bardaos
Desde hace años, en Galicia se pueden ver kilts o faldas en tartan en eventos culturales como la Festa Castrexa de Xunqueira de Ambía, el Lughnasad de Bretoña, el Intercéltico de Ortigueira, el Intercéltico de Moaña, la Festa da Carballeira de Zas, o el San Pipote de Bardaos entre otros. Cada año que pasa, el uso de esta falda celta es más y más común tanto entre aficionados al revivalismo histórico gallego como entre hombres que buscan un modo diferente y elegante de vestir moda.

En Bretaña, un grupo de fans de la falda celta unieron sus fuerzas en una asociación con el fin de promocionar el uso del kit en su país. Desde el año 2003, los bretones de la Association Breizhlanders se reúnen en festivales folclóricos y conmemoraciones de todo tipo para mostrar la vestimenta de esta elegante prenda de vestir masculina que ellos consideran que ya no es una exclusividad escocesa, sino un símbolo identitario de los celtas modernos.

El el website de esta asociación afírman que «El kilt es el símbolo de la vestimenta intercéltica por excelencia». «Todas las personas justifican su manera de ser y su modo de vivir en base a su libre pertenencia a un grupo cultural. Los bretones pueden vestir el kilt por todas las razons que se quieran, pero el motivo principal es la voluntad de afirmar la diferencia cultural de la Bretaña y de acercar al país a las modas que existen en las otras naciones celtas».

 

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